Estamos probando Fedario con gestorías como la tuya. No te vendemos nada todavía: te enseñamos la herramienta con tus propios documentos y escuchamos lo que le falta.
Te llamamos nosotros. Una conversación de diez minutos, sin compromiso y sin insistir después. Lo prometido es deuda.
No. Fedario funciona en el navegador que ya usas. Si sabes adjuntar un archivo a un correo, sabes usar Fedario.
No, y es a propósito. Fedario genera el fichero del modelo —650, 600 o 651— con los datos del expediente; tú lo cargas en SARA-2 —la aplicación oficial de la agencia tributaria—, lo revisas y lo presentas con tu certificado, como siempre. Fedario nunca toca tus credenciales ni presenta nada en tu nombre.
La lectura de documentos, los plazos y la organización del expediente funcionan con escrituras de toda España. Los modelos oficiales son, hoy, los de la Agència Tributària Valenciana; estamos ampliando comunidades, y si entras en la beta tu voto cuenta para decidir cuál es la siguiente.
Se guardan cifrados, solo tu gestoría puede verlos, y puedes exportarlos o borrarlos definitivamente cuando quieras. Cumplimos el RGPD sin letra pequeña.
No es nuestro plan ni nuestro negocio. Fedario hace la parte mecánica; el criterio, la firma y el cliente son tuyos. Sin ti, Fedario no sirve de nada.
Durante la beta, nada. Cuando haya precio lo sabrás antes de pagar un céntimo, y será un precio pensado para gestorías pequeñas: sin permanencias ni sorpresas.
Lo dejas y ya está. Exportas tus datos, borras tu cuenta y no volvemos a llamarte. Preferimos un no claro que un cliente incómodo.